Historia

Nuestra Historia

La Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), es un gremio nacional sin fines de lucro que nace el 21 de Abril de 1981, en una lucha por recoger las reivindicaciones históricas de los campesinos se ve la necesidad de crear una organización propia de los pequeños y medianos productores y productoras, que respondiera a sus demandas y principales intereses laborales: la tierra, los créditos, el mercado de los productos, el transporte, la asistencia técnica, insumos para la cosecha, entre otros. Así nació la organización líder en la producción, fundada en pleno auge revolucionario a consecuencia del triunfo de la Revolución Popular Sandinista de 1979.

El 28 de marzo del año de 1990, la Asamblea Nacional de la República de Nicaragua, aprobó a través del Decreto Nº 104, publicado en la Gaceta Nº 62 de la misma fecha, que ” La UNAG es una organización que aglutina a productores que se dedican a la actividad agropecuaria; de duración indefinida y con personería jurídica propia.”

En todo su tiempo, la UNAG ha desempeñado un importante trabajo para ayudar a los pequeños y medianos productores y productoras. Es así como organizó a todo el sistema cooperativo del país; luego hizo un planteamiento sobre la necesidad de una reforma agraria, la cual benefició a muchos campesinos que estaban organizados en cooperativas.
La UNAG, también trabajó una propuesta basada en una demanda de maquinaria agrícola, la cual fue aprobada y se importó de la Unión Soviética para ser distribuida a todo el sector cooperativo organizado en la UNAG. De esta manera se abasteció de los principales elementos para la producción agropecuaria, tales como: la tierra, el crédito, la asistencia técnica, capacitación, acopio y comercialización de los productos, la maquinaria agrícola y las unidades de riego.

Han sido muchos los logros alcanzados por la UNAG, sin embargo, también enfrentó algunos desafíos, uno de ellos fue hacer frente a los problemas del intercambio ciudad – campo, en este sentido buscó alternativas que permitieran llevar los productos campesinos a todas las zonas y que el campesinado se organizara y aportara recursos para hacerlo posible. Así, se impulsó el proyecto de las Tiendas Campesinas y este fue el primer proyecto grande que realizaron los trabajadores de campo, como alternativa para solucionar sus problemas.
Otro desafío de la UNAG fue el hecho de que en la época de los 90 se pasó de un servicio público a un servicio privatizado, en el cual ya no se contaba con los mismos recursos para trabajar, pues no había dinero, ni infraestructura, ni apoyo. Mas esta situación propició una mayor consolidación de la UNAG que cada día agarraba más fuerzas y resistencias.